Protagonistas Episodio 8
Pequeños ambientalistas, una enseñanza gigante
Las niñas y los niños del Jardín 928 de La Plata separan plásticos y cartones que luego se utilizan para elaborar materiales reciclados para la institución. La historia de una iniciativa que inspira
Protagonistas, pequeños ambientalistas

“No Pa, esto va acá. ¡No va en la bolsa negra!”, le explica Brisa a su papá. Brisa va al jardín y ya es una especialista en separación de residuos. “Si me equivoco, ella me reta”, confiesa Cristian, el padre de la pequeña ambientalista.

El conocimiento de Brisa es una consecuencia del proyecto que lleva adelante el Jardín de Infantes N° 928 “María Eva Duarte de Perón” de La Plata. ¿Qué hacen las nenas y los nenes? Separan tapitas plásticas y cartones de leche, que luego vuelven al jardín como escobillones y otros elementos producidos a partir del reciclaje.

“Cepillamos las tapitas, las clasificamos por color y las llevamos a la cooperativa que aprovecha el material para hacer escobillones”, detalla la directora Gimena Fuentes y agrega convencida: “Si los niños y las niñas comienzan a involucrarse con el cuidado del ambiente desde edades tempranas, este aprendizaje se incorpora a la vida. Cuando sean más grandes ya van a tener herramientas para poder reciclar y darles otra oportunidad a los distintos elementos”.

Una vez que las nenas y los nenes realizan esa tarea de clasificación, el Jardín lleva las tapitas (separadas por color en diferentes bidones) a la cooperativa Cartoneros Unidos Platenses, que se encuentra a unas cuadras. La institución educativa también aporta envases de leche tipo tetrabrik,​ que sirven para fabricar respaldos y asientos de sillas.

“Ésta es una manera de generar una nueva conciencia ambiental en los niños y las niñas, y una oportunidad para establecer una interacción con la comunidad”, expresa la docente María Eugenia Apostólico.

Lo que dice la seño es cierto. A partir de este proyecto, el Jardín 928 construyó un fuerte vínculo con el barrio. Una conexión. Incluso, integrantes de la cooperativa ya visitaron el establecimiento educativo y contaron cómo se realiza el proceso de reciclaje y producción. 

“Es un proyecto muy bonito, que no solamente nos ayuda a promover el cuidado del ambiente. Algunos padres del jardín trabajan juntando cartones, y esta iniciativa sirve para revalorizar el rol del cartonero“, asegura la vicedirectora Evangelina Veiga.

Además del trabajo de limpieza y clasificación, también realizaron folletos informativos. Este material educativo fue presentado en la Feria de Ciencias y compartido con las vecinas y vecinos del barrio.

“Los chicos se entusiasmaron enseguida. La recepción a la iniciativa fue espectacular: siempre están con muchas ganas de separar y clasificar. Ellos ya aprendieron la importancia de reciclar y que con esta simple acción podemos ayudar al ambiente“, manifiesta María Eugenia. Una docente orgullosa de sus estudiantes…

Pequeños ambientalistas y una enseñanza gigante: al planeta lo cuidamos entre todas y todos.