Protagonistas Episodio 11
Aprender historia desde el escenario de la historia misma
A 90 kilómetros y a casi 3 horas en lancha desde la capital bonaerense, la Isla Martín García presenta su polo educativo integrado por el Jardín 915, la Primaria 39 y la Secundaria 7.
Protagonistas Episodio 11

Roberto Arlt decía que “quien no encuentra a todo el mundo en su barrio no encontrará un barrio en todo el mundo”, pero ¿qué pasa cuando además de todo el mundo en tu barrio está toda la historia?

Santiago tiene 15 años y todavía no se cruzó con la pluma del inmortal escritor argentino de principios del siglo XX, pero sin dudas lo entiende. Cada día, para llegar a la Secundaria 7 “Cacique Pincén”, él y sus amigos atraviesan ex prisiones de presidentes, escenarios de batallas históricas, piedras de guerras mundiales, teatros del ‘900 y cementerios del ‘800. 

“Nacimos y crecimos en un suelo lleno de historia, a veces la costumbre de que este sea nuestro barrio nos lo hace olvidar, pero muchas veces lees cosas en los libros que pasaron acá”, cuenta quien sueña con ser médico y hoy es uno de los 12 estudiantes que tiene la Secundaria de la Isla.

Sobre esa dimensión histórica, Luis García, profesor de Historia, califica su estadía en la isla como “trabajar en una caja de juguetes”. Es que para él “cada centímetro de la isla es historia. Cada horizonte que mires fue testigo de procesos que cambiaron el país y el mundo”.

El docente, oriundo de San Fernando, cuenta su amor por el Delta pero principalmente por enseñar lo que le apasiona: “La isla es un museo en sí misma”. Y enumera: “batallas con imperios en la época de Rosas; la isla como prisión de presidentes argentinos; un lugar que está conectado con la Primera y la Segunda Guerra Mundial”. 

Historias micros y macros

La Isla Martín García tiene actualmente 114 habitantes, 154 si se suman a quienes la visitan asiduamente. Con más de 500 años de historia estuvieron detenidos allí cinco presidentes y fue escenario de combates históricos nacionales e internacionales.

Sus instituciones educativas tienen una lógica muy distinta a las del continente. Los docentes de Inicial y Primaria llegan el lunes y se quedan toda la semana, en la casa del docente. En tanto, los de Secundaria arriban cerca de las 9 de la mañana a la isla y se marchan a las 5 de la tarde.

Las escuelas están ubicadas a poca distancia del monumento que rememora al ex presidente Juan Domingo Perón y su tiempo de detención en la isla

“Ellos (por las y los estudiantes) se están construyendo como ciudadanos activos, y nosotros (las y los docentes) les dejamos las herramientas para que sean ciudadanos conscientes de que una sociedad mejor se construye con la participación activa”, subraya el profesor de Historia.

Luis conoce muy bien a sus estudiantes. Las y los vio crecer desde que llegó a la escuela en 2013; realiza este acompañamiento a lo largo de toda la trayectoria educativa. Así, la isla no se forma solo de historias macro, sino también de lo micro, de pequeñas realidades. “Tenemos una relación muy cercana. Este tipo de escuelas, con una matrícula tan estrecha, te hace acompañarlos desde otro lado. Aprendés mucho de sus historias y de sus vidas”, explica.

El director de la Secundaria 7, Miguel Enriquez, cuenta cómo es dar clases en la Isla: “Son días muy agitados. El viaje y las posibles tormentas o contratiempos climatológicos, muchas veces acortan las clases, así que hay que aprovechar cada segundo”.

Son 12 estudiantes que ven crecer día a día, que acompañan en todas sus trayectorias. La educación en la isla tiene otra lógica. “Acá los ves crecer y desarrollarse. Aprendés de sus historias, de sus familias y de sus vidas. Esa cercanía es algo hermoso”, completa el director.

Después de tres horas en lancha se llega a la isla. Allí habitan solo 114 personas que disfrutan de la riqueza natural y custodian la historia desarrollada a lo largo de más de 500 años

 Otra cosa que destacan las y los docentes de la escuela son los programas de articulación que se desarrollan entre las tres instituciones. “Al ser pocos estudiantes podemos pensar en trabajos en conjunto desde Inicial hasta Secundaria, y hacer un seguimiento”, explica Andrea Carranza, la directora del jardín.

También enumera los  proyectos: “La huerta, ESI, cuidado ambiental y biblioteca son algunos ejemplos de programas que hacemos desde los 6 hasta los 17 años. De hecho si te fijás en la isla ya no se utilizan bolsas plásticas, eso nació desde las escuelas”. 

Escenario histórico

Un día cualquiera, en la Secundaria 7, la jornada empieza a llegar a su fin. Las y los estudiantes parecen no prestar atención a la clase de Historia. Luis no pierde el tiempo. Están hablando de la Primera Guerra Mundial y al docente se le ocurre una idea para atraer nuevamente a las y los adolescentes. “Vamos afuera”, propone.

A pocos metros señala una piedra que “fue tallada por ex detenidos en la Gran Guerra”. Ramiro, que tiene quince años, le contesta sorprendido: “Ese era mi arquito cuando iba a la primaria”. Arranca el entusiasmo.

Cerca de ahí María Elena Reus, la guía turística y ex alumna de las escuelas locales, se prepara para despedir al último contingente de visitantes. “La isla es un legado de todos los argentinos. Son 506 años de historia, es un legado histórico, cultural y natural que nadie se debería perder porque conocerla es conocernos”, dice.

Faltan un par de horas para que el sol empiece a caer sobre el muelle. Ese muelle que vio escribir mil historias, se prepara para descansar una noche más. Mañana habrá nuevas aventuras para contar.