“Resulta más difícil no tener una relación directa con los docentes”

28 Mayo, 2020
El tiempo y el espacio compartido cambiaron. Tomás cursa 6° y le gusta tener más de una hora para estudiar un tema. Fátima también está en el último año, y disfruta hacer los deberes cuando puede. Ambos coinciden en que les falta el contacto directo.

Sabemos que el aislamiento preventivo obligatorio es una medida necesaria, como también que transformó hábitos y rutinas de nuestra vida cotidiana.

La escuela no fue la excepción: sin la posibilidad de seguir con las clases presenciales, se vio en la necesidad de encontrar vías alternativas de comunicación y de intercambio entre directivos, docentes, estudiantes y sus familias, para reconfigurar los vínculos. 

Teniendo en cuenta los desafíos de estos tiempos, desde la Dirección Provincial de Educación Secundaria abrimos esta ventana, para acercarnos a toda la comunidad educativa con esta serie de pequeñas entrevistas. La intención es conocer, desde la propia experiencia de quienes hacemos la Escuela Secundaria, cómo sigue en tiempos de cuarentena la aventura de enseñar y aprender. Lo bueno, lo no tan bueno, lo que queda por hacer. 

Les acercaremos cada semana nuevas voces, desde distintos lugares de la provincia, para que el aislamiento sea menos aislado.

¡Bienvenidas y bienvenidos!

 

• Tomás Canales: estudiante de 6º de la EES N° 4 “Dr. René Favaloro” de Arribeños, Gral. Arenales

 1- ¿Qué le pasó a tu rutina de estudio con estas herramientas virtuales? ¿Tus horarios se desordenaron u ordenaron?

Mi rutina de estudio continúa de igual forma gracias al acompañamiento pedagógico y el contacto constante con mi escuela y profesores, que actúan como guías para permitirnos el acceso al conocimiento a través de actividades y contenido y para despejar cualquier duda que resulte de esta nueva modalidad. Deberemos adaptarnos, con el tiempo y la práctica.

Los horarios cambiaron. En mi caso, el horario es más flexible y realizo las actividades de acuerdo a lo que me parece más cómodo y práctico, siempre respetando las fechas de entrega de los trabajos correspondientes a cada materia. 

 

2- ¿Qué te resultó más fácil, y qué más difícil, si la comparas con las clases en el aula de la escuela?

El acceso al contenido es una de las cosas que son más fáciles. Gracias a la organización llevada a cabo, disponemos del contenido de trabajo de manera digital al que accedemos de manera rápida y que luego nos permite realizar las diferentes actividades. Aunque en la modalidad de clases en el aula también trabajábamos con contenido digital, resulta que ahora lo es en su totalidad. Cabe destacar que, aunque no es mi caso, hay alumnos que no cuentan con acceso a internet, y por ende el acceso al material puede dificultarse y esto puede convertirse en un obstáculo. Ante ésto, la institución ha desarrollado un método donde los alumnos pueden acceder a los contenidos en formato papel para así poder continuar con su formación.

Algo positivo además es el tema del tiempo. Ahora, lo administro de una manera diferente y me puedo abocar a una materia o tema más de los 60 minutos disponibles en el aula. Puedo decir que eso también es más fácil.

Algo más difícil es la imposibilidad de establecer contacto directo con el profesor y construir una relación fructífera que sirva para despejar dudas o para la relación en general. Igualmente destaco la predisposición de mis profesores, que se han mostrado totalmente abiertos y han propuesto establecer contacto virtual para resolver nuestras inquietudes y lo han hecho en varias ocasiones.

 

3- ¿Qué te gusta más de las nuevas modalidades de estar en clases?

La aplicación de las tecnologías de la información y la conectividad. Por ejemplo, tomé contacto con “Classroom”, programa al que han adherido varios profesores y que tiene un nivel de practicidad increíble, permitiendo organizarnos y tener acceso al material de trabajo.

Además, me resulta gratificante las buenas intenciones de toda la institución, que toma constante contacto con los alumnos (por ejemplo, la preceptora del curso, y desde la Dirección) para que le comuniquemos nuestras inquietudes y así poder resolverlas. De los profesores, que consultan sobre nuestro estado de ánimo y se predisponen a ayudar en lo que pueden. Y también del Equipo de Orientación, que desarrolla un arduo trabajo para que se establezca una comunicación entre escuela – alumno que sea satisfactoria y permita la continuidad pedagógica a la que se apunta.

 

4- ¿Qué cosas harían más fáciles tus tareas desde casa? ¿Cómo podrían ayudar tus profes?

Creo que por el momento todo se desarrolla bastante bien y que se está cumpliendo con el objetivo de seguir comunicados y de aprender a pesar de las circunstancias. Algo a mejorar es la posibilidad de acceso de todos los estudiantes, pero entiendo que eso excede al campo de la escuela. Los profes pueden ayudar actuando de la misma manera en la que están actuando ahora, preocupados por nuestro aprendizaje y siempre predispuestos.

 

5- ¿Qué extrañás de la escuela?

Todo. El clima, el compañerismo, la relación con los profesores y todo el cuerpo docente. Puedo dar fe de la concepción de la escuela como segundo hogar. Me ha tocado realizar proyectos e investigaciones que contribuyeron a mejorar la relación con la totalidad del personal de la escuela y eso es lo que más se extraña, por supuesto. Creo además que el clima desarrollado es un clima de cariño, cooperación y fundamentalmente de formación y educación que nos hace bien a todos.

 

6- ¿Cómo imaginás que será el primer día de regreso a la escuela?

Va a ser un día de reencuentros y colmado de alegría. Somos muchos los alumnos que esperamos con ansias la superación de este problema y la vuelta a clases para así continuar con el objetivo: formarnos y aprender. 

 

• Fátima Mohana: estudiante de 6º de la EES N° 2, extensión 2021 de La Angelita, Gral. Arenales 

 1- ¿Qué le pasó a tu rutina de estudio con estas herramientas virtuales? ¿Tus horarios se desordenaron u ordenaron?

Mi rutina de estudio se vio afectada directamente, porque con las clases virtuales es otra forma de estudio, y otra manera de prestar atención a las actividades. Mis horarios se desordenaron.

 

2- ¿Qué te resultó más fácil, y qué más difícil, si la comparas con las clases en el aula de la escuela?

Me resulta más fácil hacer las tareas cuando puedo y no tener que cumplir un horario específico. Pero me resulta más difícil no tener una relación directa con los docentes y comenzar a utilizar métodos tecnológicos. 

 

3- ¿Qué te gusta más de las nuevas modalidades de estar en clases?

Lo que más me gusta es que aprendimos a usar muchos programas, que los profes están predispuestos a enseñar y también a distraernos con actividades no específicamente relacionadas a la materia, sino al mundo en que vivimos.

 

4- ¿Qué cosas harían más fáciles tus tareas desde casa? ¿Cómo podrían ayudar tus profes?

Se podría utilizar todos los programas posibles, también videos, y maneras en que podamos entender las materias igual que en la clase presencial. 

 

5- ¿Qué extrañas de la escuela?

Extraño el aula repleta de compañeros y profes, y las charlas que surgían espontáneamente en el salón.

 

6- ¿Cómo imaginas el primer día de regreso a la escuela?

Lo imagino muy feliz, valorando mucho lo que antes nos parecía tan normal.

 

En otra cosa coinciden Fátima y Tomás, sin siquiera conocerse: en la predisposición de los profesores para acompañarlos en el aprendizaje en épocas de cuarentena.