“La presencialidad en el nivel secundario es insustituible”

6 Mayo, 2020
Jorge sabe que post-pandemia, ni la institución ni ellos serán los mismos pero en la crisis ve una oportunidad. Maxi se acomodó a la rutina pero extraña todo de sexto: compañeros, las reuniones con “los chicos del Centro” y al resto de la comunidad.

Sabemos que el aislamiento preventivo obligatorio es una medida necesaria, como también que transformó hábitos y rutinas de nuestra vida cotidiana.

La escuela no fue la excepción: sin la posibilidad de seguir con las clases presenciales, se vio en la necesidad de encontrar vías alternativas de comunicación y de intercambio entre directivos, docentes, estudiantes y sus familias, para reconfigurar los vínculos.

Teniendo en cuenta los desafíos de estos tiempos, desde la Dirección Provincial de Educación Secundaria abrimos esta ventana, para acercarnos a toda la comunidad educativa con esta serie de pequeñas entrevistas. La intención es conocer, desde la propia experiencia de quienes hacemos la Escuela Secundaria, cómo sigue en tiempos de cuarentena la aventura de enseñar y aprender. Lo bueno, lo no tan bueno, lo que queda por hacer.

Les acercaremos cada semana nuevas voces, desde distintos lugares de la provincia, para que el aislamiento sea menos aislado.

¡Bienvenidas y bienvenidos!

 

• Jorge Apud: Director EES Nº 3 de Rivera y Anexo de San Miguel Arcángel.

- ¿Cómo es la articulación con otros docentes, bibliotecarios, auxiliares, preceptores de la escuela?

 En este momento particular, nos estamos comunicando cotidianamente vía WhatsApp, o telefónicamente. Semanalmente los directores tenemos reunión virtual con nuestra Inspectora de Secundaria, y una reunión de REEB con los equipos de orientación escolar (sede y anexo). Con los docentes, los contactos son individualmente y a demanda, y algunos grupales vía Whatsapp o Zoom.

 

- ¿Cómo es el proceso de adaptación de los contenidos a la diversidad de formatos, plataformas y herramientas que se están utilizando?

 Nuestro modo de comunicación con la mayoría de los estudiantes es vía WhatsApp, salvo unos pocos casos en los que utilizan cuadernillos, que se les hacen llegar junto a los bolsones alimentarios.

La adaptación de contenidos se fue haciendo gradualmente, dado que no estábamos preparados (ni lo estamos) para sostener una continuidad pedagógica desde la virtualidad. Lo que al principio fue una catarata de material que los docentes enviaron casi simultáneamente, y los alumnos y sus familias recibieron como un baldazo (por suerte no tardaron en hacérnoslo saber), fue moderándose y transformándose en material más puntual, tendiente a generar conocimiento, pero más allá de todo, a sostener el vínculo entre los chicos, la familia y la escuela.

 

-Las herramientas virtuales, ¿en qué punto facilitan la organización de tu trabajo?

 Hoy tengo claro que sin herramientas virtuales, aún las más simples, la continuidad pedagógica en contexto de pandemia sería prácticamente imposible.

 

- ¿Qué te gusta de estas nuevas modalidades de clases? ¿Y qué cosas se podrían rescatar de toda esta situación, que te hayan sorprendido para bien?

 Esta modalidad de clases plantea otra forma de llegar al alumno, más allá de que la presencialidad en el nivel secundario es insustituible. Hay que generar clases más creativas para atrapar a un adolescente que tiene mil alternativas antes que aprender voluntariamente historia.

Creo que esta crisis trajo una gran oportunidad a la escuela. Desde el comienzo de la “ausencialidad”, y a través del uso de redes, la escuela apareció revelando una realidad que tal vez antes no supimos ver. Hoy sabemos, y lo vamos a poner en marcha, que desde 1º año los alumnos tienen que aprender a crear su cuenta de gmail, a escribir un correo electrónico, a redactar un documento en Word, etc. Hemos comprobado que las habilidades que nos mostraban para el manejo de aplicaciones, no la tienen para el uso de computadoras o celulares con fines no distractivos.

También vemos que muchos docentes que han completado infinidad de cursos sobre programación, manejo de celulares, computadoras, no pueden impactar esos aprendizajes en las clases.

Otro descubrimiento fue que nuestra escuela tiene una estructura de enseñanza – aprendizaje bastante anquilosada, y tal vez esta pandemia pueda ser el inicio de un intento de modernización didáctica.

 

 - ¿Qué extrañás de la escuela?

 Voy a contestar con un mensaje que mandó una docente al grupo interno de la escuela: 

“Extraño los mates a la hora del desayuno, extraño las charlas apuradas antes de entrar a clase, extraño las ocurrencias de los chicos, su inocencia, sus palabrotas, extraño a los chicos de primero porque no llegué a conocer a todos, extraño las tortas de Marcela, extraño”.

 

- ¿Cómo imaginas el primer día de regreso a la escuela?

Creo que será un día de mucha emoción. Primero porque el regreso significará que las cosas (desde el punto de vista sanitario) están mejor. Segundo, porque seguramente lo haremos con otros códigos relacionales (tapabocas, poco contacto físico). Tercero, porque habrá que rehacer la adaptación a esta escuela que ya no será la misma, porque post-pandemia, tampoco nosotros seremos los mismos. Al menos emocionalmente.

 

• Maximiliano Daniel Smith: Estudiante de 6° año, EES N° 6 “René Favaloro” de El Dorado.

- ¿Qué le pasó a tu rutina de estudio con estas herramientas virtuales? ¿Tus horarios se desordenaron u ordenaron?

 Realmente me costó adecuarme a trabajar a través de grupos de Whatsapp, Zoom y otras apps. Pero realmente la escuela se adaptó muy bien a la situación, y se ocupó de que a todos los estudiantes nos lleguen las actividades.

Con los horarios estoy llevándola bien, todos los días me levanto temprano y ya tengo mi rutina preparada, tratando de cumplir con todas las tareas que nos mandan en tiempo y forma.

 

- ¿Qué te resultó más fácil, y qué más difícil, si la comparas con las clases en el aula de la escuela?

 No hay algo que me haya resultado fácil, porque no tenía experiencia cursando en modo virtual. Pero una de las cosas que me resulta más difícil es el no tener el sostén del profesor.

 

- ¿Qué te gusta más de las nuevas modalidades de estar en clases?

 Lo que me parece que está bueno es que los profesores tratan de mandar de a poco, no mandan todas las actividades al mismo tiempo para no sobrecargarnos. Y que siempre están predispuestos para cualquier consulta, a cualquier hora del día. Eso es para destacar.

 

- ¿Qué cosas harían más fáciles tus tareas desde casa? ¿Cómo podrían ayudar tus profes?

 Quizás estaría bueno aplicar el uso de videollamadas o el uso de alguna aplicación similar, para tener mayor contacto con los profes. Tener ese ida y vuelta para consultarlos.

 

- ¿Qué extrañas de la escuela?

Extraño ver a mis compañeros todas las mañanas y estar viviendo nuestro último año juntos, reencontrarme con los profes, pensar ideas y proyectos junto a Marcela, nuestra directora, esas reuniones tan creativas e innovadoras con los chicos del Centro de Estudiantes, extraño ese mate cocido de Ale, a la secretaria, los preceptores y a todo el personal. ¡Porque la Secundaria 6 tiene un gran equipo!

 

- ¿Cómo imaginas el primer día de regreso a la escuela?

Va a ser un día muy especial, porque desde ese día vamos a darle el valor a cada clase, cada salida educativa, cada charla con el profesor, cada travesura con mis compañeros, darle el valor a cada momento. ¡Y estoy seguro que haremos de ese día un instante único!

 

En esta ocasión leímos las palabras de Jorge y Maximiliano, a quienes agradecemos la predisposición y las ganas de contarnos sus experiencias y reflexiones de estos tiempos, en este esfuerzo por mantener los vínculos y acortar las distancias en estos tiempos en donde la palabra nos acerca.

 

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