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El Oficio de Estudiante

7 prácticas que incorporan los alumnos ingresantes de la escuela secundaria, que marcan la diferencia con la escuela primaria y que construyen el Oficio de Estudiante.

En la provincia de Buenos Aires, más de 1,5 millones de alumnos de escuelas de gestión estatal y privada comenzaron esta semana el ciclo lectivo del nivel secundario.

Para los ingresantes al primer año que ya cumplimentaron la Semana de Recibimiento -un período de acompañamiento en el que asisten a la escuela sin la presencia de los demás cursos-, se pone en marcha el desafío de continuar los aprendizajes adquiridos en la escuela primaria, pero con las demandas específicas que plantea el secundario.

¿De qué hablamos cuando decimos que la escuela primaria no es lo mismo que la secundaria? Algunos de los cambios que vivencian los ingresantes a lo largo del primer año son:

1) Comienzan a fortalecerse en el trabajo en equipo para llegar a una resolución común. Esta novedad requiere comprender la necesidad de organización, comunicación y actitud colaborativa para el logro de las metas comunes.

2) Derrumban mitos, creencias, prejuicios sobre la escuela secundaria. Frases comunes como: “en la secundaria estas solo porque ya nadie te escucha”, o “el preceptor lo único que hace es tomar lista”, entre muchas otras, son preconceptos que los chicos comienzan a reemplazar por nuevas representaciones de la escuela.

3) Descubren e incorporan un nuevo glosario con términos y significados específicos del nivel. Preceptor, acuerdos de convivencia, centro de estudiantes, trimestres, materias, Profesor Acompañante de Trayectoria, son solo algunos de los términos que conformarán su nuevo diccionario.

4) Incorporan el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), una metodología que favorece la motivación de los estudiantes, el trabajo colaborativo y la interacción entre alumnos y docentes. El ABP propone trabajos a partir de temas de interés de los alumnos, situandolo como protagonista en la construcción del conocimiento.

5) Aprenden a estudiar poniendo en juego distintos pasos y estrategias según cada situación: buscar información, sistematizarla o bien tomar apuntes, leer y armar esquemas o síntesis, entre muchas otras. El alumno se percibe como un sujeto activo en el proceso de aprendizaje. Toma decisiones para evaluar su propio estudio, su planificación, organización y estrategias.

6) Asumen la convivencia como una parte central de la vida escolar. Comprenden que las relaciones sociales en espacios compartidos es un asunto complejo, pero que supone aprender a dirimir los problemas a través de una regulación democrática y de la búsqueda de acuerdos.

7) Entienden el cuidado como parte del ejercicio de la ciudadanía. Cuidar, ser cuidado, autocuidarse y cuidar el contexto, son aspectos garantizados por el Estado. Hay temáticas que favorecen la promoción de las políticas de cuidado, como la Educación Sexual Integral (ESI) o los cuidados en las redes sociales.